Claudio Giráldez
Entrevistas
CUANDO LA VALENTÍA TIENE PREMIO
DEBUTÓ COMO ENTRENADOR SIENDO UN AÑO MÁS JOVEN QUE LA ESTRELLA DE SU EQUIPO, PERO NO LE TEMBLÓ EL PULSO Y SALVÓ AL CLUB DE SU VIDA DEL DESCENSO CON UNA IDEA DE JUEGO CLARA Y AUDAZ. AHORA, A SUS 38 AÑOS, SUEÑA CON METER AL REAL CLUB CELTA DE VIGO POR SEGUNDA TEMPORADA CONSECUTIVA EN COMPETICIÓN EUROPEA.
NACIÓ EN PORRIÑO (PONTEVEDRA, 1988), disfrutó de su mejor etapa como futbolista en Galicia –en equipos como el Pontevedra CF, el CD Ourense o el Porriño Industrial, tras haber pasado sus primeros años en los filiales del Real Madrid y el Atlético de Madrid– y allí, en su tierra, comenzó a fraguarse su carrera como entrenador en categorías inferiores. En la temporada 2023-2024, le dieron la oportunidad de hacerse cargo del primer equipo del Real Club Celta de Vigo y no la desaprovechó: en el primer año salvó la categoría y en el segundo, se clasificó para Europa –donde aún continuaba en el momento de realizar esta entrevista–. Ahora sigue disfrutando de su profesión con los pies en el suelo, demostrando sencillez, humildad y pasión por lo que hace.
—Pasaste de entrenar al filial al primer equipo. ¿Cómo fue ese salto de categoría?
Por desgracia, no es demasiado común, pero cuando estás en un filial siempre tienes que estar preparado para ese momento. Es un sueño entrenar en Primera División, más aún en el club de mi tierra y del que soy aficionado desde niño. Cuando di el salto llevaba ya cerca de diez años en la estructura del RC Celta.
—Llegaste cuando el equipo vivía una situación difícil y conseguiste mantenerle en la categoría. ¿Cómo recuerdas esos primeros partidos?
Echando la vista atrás ahora, fuimos un poco inconscientes. Fue todo tan rápido que el día a día te impide ver con perspectiva lo que teníamos entre manos, la dificultad de aquel momento y la repercusión que podría haber tenido un descenso. En aquel momento lo vimos como una motivación, una ilusión y, cuando ya lo conseguimos, empezamos a ser conscientes de lo importante que era para el club mantenernos en Primera División.
“En la primera temporada, hasta que no conseguimos la permanencia, no fuimos conscientes de lo importante que era”
—¿Sentías presión por la necesidad de lograr la permanencia?
No. Me gusta mucho lo que hago y creo que cuando tienes una pasión por algo no lo conviertes en presión, sino en motivación. Muchas veces le das más notoriedad o sientes más las consecuencias cuando pasa y no en el momento en que sucede.
—¿Qué significó la renovación para ti?
La confianza del club, saber que me podía estabilizar en esa oportunidad que se me había dado. Desde que llegué al primer equipo hemos tenido ya tres revisiones de contrato, lo que hace que sientas el cariño y esa recompensa por lo que has trabajado y lo que le estás dando al club. Y estoy muy contento con la oportunidad de poder seguir en el club de mi vida y con los resultados que estamos obteniendo.
—Llegaste a LaLiga con 36 años, siendo el técnico más joven. ¿Sentiste una presión extra por demostrar que valías?
En la primera oportunidad, más allá de la edad, siempre es importante hacer las cosas bien para que la gente pueda confiar en ti. Yo tenía mucha confianza en mí mismo, en lo que podíamos hacer el cuerpo técnico y en las posibilidades del equipo, pero sí que tiene una connotación quizás mayor la edad y ser la primera experiencia. Pero bueno, todos hemos tenido una primera vez, y creo que hay que tener un recorrido para demostrar las cosas.
—Eres más joven que Iago Aspas. ¿Cómo lo gestionas y cómo de importante es Iago para el Celta?
Cuando entré, estaban Iago y Guaita que tenían un año más que yo. Ellos se olvidaron del DNI, de la edad, y creo que el respeto también se gana desde el buen trato, ser franco, exigirles, darles soluciones… Al final, a los entrenadores nos valoran por eso, porque les demos oportunidades, seamos honestos y aportemos soluciones a los problemas, que hay muchos, dentro del juego y dentro de sus carreras más allá de la edad. Y con Iago es un lujo poder compartir el día a día con un jugador de su trayectoria y de su edad y con esas ganas por el fútbol. Creo que mucha parte del éxito del equipo es que tengamos un ejemplo como él en el día a día.
“Soy muy exigente; muy cercano, le digo a los jugadores lo que pienso, para bien y para mal, y también muy emocional”
—Os acercáis al final de la temporada en puestos europeos. ¿Cuál es el objetivo?
El primer objetivo es sellar la permanencia, sería nuestra racha de más años consecutivos en primera y queremos cerrarlo cuanto antes. Y a partir de ahí, soñar con estar en competición europea que es muy importante para nosotros, es algo que solo hemos conseguido diez veces en más de 100 años de historia.
—Habéis jugado tres competiciones. ¿Se nota mucho el desgaste?
Bueno, de momento estoy contento con el equipo. Es verdad que en Copa quedamos fuera antes de lo que nos gustaría, pero creo que con una plantilla tan larga como la que tenemos y con mi manera de proceder, que es rotar y dar minutos a todo el mundo, creo que todos ven como algo positivo estar en el mayor número de competiciones posibles y tener más oportunidades para poder demostrar. Noto al equipo fresco en lo físico y lo mental y ojalá podamos llegar así al mes de mayo.
—¿Qué es lo que más te gusta de ser entrenador? ¿Y lo que menos?
Lo que más me gusta es esa capacidad de poder liderar lo que el equipo va a hacer en lo táctico, la gestión futbolística y la gestión humana. Y lo que menos me gusta es ser conocido, no me gusta esa parte vinculada a nuestro trabajo. Evidentemente, agradezco mucho el cariño y ojalá siempre sea así en mi carrera, pero prefiero ser anónimo.
—¿Qué te motivó a ser entrenador tras tu etapa como futbolista?
Siempre tuve el gusanillo de entender el equipo, desde niño jugaba al PC Fútbol y todo este tipo de juegos en los que fantaseaba con dirigir a un equipo, siempre fue algo vocacional. Como jugador era el típico pesado que siempre discutía la idea de juego con el entrenador. Y lo que menos me llamaba de ser entrenador es que tienes que empezar con niños y no me veía tan pedagogo en ese aspecto, pero mi mujer y mis amigos me animaron a empezar con los niños y desde el primer día que empecé ya me enganchó.
—¿Hay un partido que recuerdes con más cariño?
El debut en primera división en el Sánchez Pizjuán ante el Sevilla. Y encima el equipo, desde el minuto uno, había creído en mi propuesta y empezaba a ver a un equipo a mi manera en un escenario tan complejo y una situación tan de – licada como teníamos en ese momento. Es para mí un día imborrable.
—¿Tienes algún referente en los banquillos?
He aprendido de muchos: Cruyff, Guardiola, Luis Enrique, Luis Aragonés… Son formas distintas, pero todos los modelos implican ser valiente y es algo con lo que me identifico.
—¿Cómo eres en el vestuario?
Exigente, muy exigente. Muy cercano, le digo a los jugadores lo que pienso para bien o para mal. Y creo que también soy emocional y me gusta que tengamos una conexión buena con los jugadores dentro del vestuario.
—¿Con qué otro entrenador te compararías?
Nos comparan mucho con la última hornada de entrenadores que hemos llegado a primera división como Íñigo (Vicente), (Alessio) Lisci o Manolo (González), pero creo que cada uno tenemos nuestra idea futbolística… y en cuanto a idea, creo que estoy más cerca de Míchel.
—¿Consigues desconectar del fútbol en algún momento del día?
Es difícil, creo que solo en vacaciones es cuando desconecto y aun así está el mercado de verano. Trato de ir a cosas donde sí o sí tengo que dejar el móvil como el cine, conciertos… Es lo que más me aísla, y estar con mis hijas.
—No tienes redes sociales, ¿por qué?
Quiero desconectar y separarme cuando puedo del fútbol y me gusta vivir la vida real y sentir lo que es una conversación a la cara, y prefiero estar al margen de la crítica y la alabanza.
—Al terminar tu carrera dentro de muchos años, ¿cómo te gustaría ser recordado?
Primero, como una persona honesta y sincera. Me gustaría que mis jugadores puedan hablar de que les di más o menos oportunidades pero que no les mentí. Y luego, en lo futbolístico, como un entrenador valiente, atrevido, que va a por los partidos y que no teme a los rivales.
CUESTIONARIO EXPRÉS
- ¿Un entrenador que te haya marcado?
Cruyff. - ¿Un jugador del que hayas aprendido mucho?
Iago Aspas. - ¿Un estadio que te encante visitar?
San Mamés. - ¿Qué cualidad valoras más en un futbolista?
Inteligencia. - ¿La palabra que mejor define tu estilo de juego?
Valiente. - ¿Qué valor nunca puede faltar en un vestuario?
Compromiso. - ¿Un momento de tu carrera que repetirías?
Volver a meterme en Europa. - ¿Un libro, película o podcast que te haya influido?
Orígen o Mar adentro. - ¿Un ritual antes de los partidos?
Tengo muchas manías… Diría que abrazar a todos los jugadores y miembros del staff. - ¿La mejor ciudad para vivir el fútbol?
Vigo.



